‘En todo proceso de cambiar es esencial entender que no vemos las cosas como son sino como somos, que cada observador cambia lo observado y que conforme cambiamos nuestras creencias transformamos nuestra vida y nuestro mundo’.




jueves, 29 de octubre de 2015

¿Qué tal si el miedo es una llamada al amor?




El miedo es eso que nos paraliza y nos impide actuar. Se asocia a emociones como rabia, deseo de venganza, celos, envidia, angustia, tristeza, depresión.
Cuando actuamos desde el miedo es porque nos sentimos amenazados y vulnerables frente a los desafíos y a las dificultades, y terminamos luchando o escapando para defendernos.

Nos han dicho que debemos expulsar o combatir el miedo, y como te abras dado cuenta, esto resulta poco efectivo. Qué tal si en lugar de pelear con el miedo, lo observas. Qué tal si descubres que el miedo es esa parte muy íntima de ti que necesita ser acogida, aceptada y amada.

Qué tal si descubres que cuando te das amor y aceptación el miedo toma forma de seguridad, confianza, coraje y valor para hacer lo antes no te atrevías. Así como descubres que la rabia se convierte en aceptación y búsqueda de nuevos recursos; el deseo de venganza se transforma en perdón, los celos en auto estima, la envidia en valoración, la angustia en confianza; la tristeza y la depresión en júbilo y gozo por la vida.

En otras palabras, qué tal si descubres que el miedo es una llamada al amor.

Deseo lo mejor para ti.

María Victoria 

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viernes, 2 de octubre de 2015

¿Sabes por qué hay personas que tienen dificultad para obtener lo que realmente quieren?



La respuesta está en la mente, pero no en los pensamientos, no en la mente consiente, el obstáculo está más profundo, está en la mente subconsciente.

La mente consciente es la mente de la razón, de la voluntad, del pensamiento abstracto; es la mente que planifica y toma de decisiones, también es la mente de las aspiraciones, los deseos y las esperanzas.

La mente subconsciente es la mente de los instintos, es una mente refleja, de hábitos, y es la responsable de las funciones involuntarias y vitales del cuerpo. Se focaliza en el presente, no discute si los pensamientos son buenos o malos, verdaderos o falsos. Guarda en su memoria a largo plazo todas las experiencias y creencias que se formaron y aprendimos en los primeros años de vida.

La neurociencia indica que mientras la mente consciente maneja un estimado de 40 bits de información por segundo, la mente subconsciente maneja 40 millones de bits de información por segundo. Dicha diferencia en la capacidad de procesamiento de información muestra a todas luces que la mente subconsciente es millones de veces más poderosa que la consciente.

Como dice Bruce Lipton, biólogo celular autor del libro Bilogía de la Creencia, “si los deseos de una persona están  en conflicto con la programación del subconsciente, ¿cuál de los dos crees que ganará?”


La neurociencia indica además que el 95% de nuestras ideas, creencias y comportamientos son controlados por nuestra mente subconsciente, por lo que es un hecho que es esta mente quien comanda nuestra vida y crea nuestra realidad.


Las creencias son  ideas que pensamos y sentimos como verdad. Son “programaciones” que recibimos siendo niños, de  nuestros padres, educadores, amigos, entorno y de la cultura. A partir de ellas percibimos y le damos significado a las cosas y las experiencias; son el motor de lo que pensamos, de nuestras emociones y de nuestros comportamientos. Las creencias pueden ser expansivas o limitantes.

Las creencias expansivas potencian nuestras capacidades, nuestra auto-estima y nos hacen sentir bien. Ejemplos de estas creencias son:
  • Yo puedo, soy capaz de lograr lo que me proponga.
  •  Me merezco lo mejor.
  •  Confió en la vida y en las decisiones que tomo.
  • Todo lo que pasa lo vuelvo a mi favor.
  • Estoy a cargo de mi propia vida.
  • Aprendo fácilmente.
  • Me gozo las cosas.
  • Le encuentro salida a las dificultades.
  • Soy bueno para los negocios.
  • Siempre encuentro gente que me apoya.
  • Mi cuerpo sabe sanarse y equilibrarse.

Las creencias limitantes son aquellas con las que “chocamos” cuando queremos cambiar, mejorar, hacer algo diferente, atrevido, raro o difícil. Estas creencias limitantes bloquean nuestro potencial y son un obstáculo para alcanzar nuestras aspiraciones, deseos y metas;  nos auto sabotean, nos hacen sentir inseguridad, falta de confianza e intranquilidad. Ejemplos de estas creencias son:
  • Yo no soy bueno para éste tipo de cosas.
  • Eso no tiene sentido.
  • Es una locura tratar de hacerlo.
  • Es imposible.
  • No hay solución.
  • Las cosas se me olvidan.
  • Lo haré tan pronto como tenga tiempo.
  • Lo podría hacer fácilmente si tuviera el entrenamiento adecuado.
  • No puedo hacerlo.
  • Mejor lo hago mañana.



Con toda esta información sobre la mente y las creencias, hoy sabemos que las personas que tienen dificultad para obtener lo que realmente quieren son aquellas que tienen creencias limitantes que están en conflicto con sus metas. 

Si tú mismo tienes dificultad en algún área de tu vida, ya sea a nivel profesional, de relaciones, salud, económica, o de autoestima, sería importante que descubrieras cuáles son esas creencias que te limitan y/o están en conflicto con tus anhelos y deseos. Es importante que sepas que si logras identificar las creencias que te limitan, entonces las puedes transformar, y ellas dejarán de ser un obstáculo en tu vida. Asegúrate de tener creencias que te brinden experiencias gratificantes, emocionantes y expansivas.

Hoy en día existen diversos métodos que se enmarcan dentro de lo que se conoce como técnicas de Psicología Energética que están disponibles para transformar creencias. Los problemas ya no tienen que ser anclas que detienen, ellos se pueden convertir en oportunidad para alcanzar nuevos potenciales.

Si estas interesado me puedes contactar.
Mis mejores deseos,


María Victoria

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viernes, 25 de septiembre de 2015

Nelson Mandela, el líder que inspiró al mundo


¿Amor o miedo?



El amor y el miedo son nuestras dos emociones básicas y se relacionan con las funciones de crecimiento y de protección en cualquier ser. 

El mecanismo de protección conocido también como mecanismo de defensa o de supervivencia nos pone en alerta ante situaciones que percibimos como amenazas, peligros o cambios.

El mecanismo de crecimiento nos impulsa a desarrollarnos, a expandirnos, a ser creativos, a buscar oportunidades, soluciones, a disfrutar y a gozar la vida.

El miedo nos paraliza y nos impide actuar. Este surge cuando nos sentimos amenazados y vulnerables frente a los desafíos y a las dificultades, y es por la emoción del que terminamos respondiendo con nuestro mecanismo de protección luchando o escapando para protegernos o defendernos.

Cuando luchamos buscamos imponer, controlar, manipular, criticar, discutir, pelear, golpear, amenazar, competir, culpar, etcétera.
Cuando huimos terminamos evadiendo, nos escondemos, postergamos, no confrontamos, o nos paralizamos y no sabemos qué hacer.

El miedo se asocia a otras emociones como rabia, deseo de venganza, celos, angustia, tristeza, depresión.

Por el contrario cuando  actuamos desde el amor estamos en estado de expansión y de crecimiento. Los desafíos y las dificultades se tornan como oportunidades para comprender, perdonar, explorar, ser creativos, buscar compromisos, acuerdos. Cuando actuamos desde el amor, comprendemos, aceptamos y acogemos que cada cual tiene sus diferencias en ideas, necesidades, preferencias, gustos y comportamientos. Desde el amor no hay lugar a la imposición, al control o la manipulación, apreciamos las diferencias y buscamos puntos de encuentro. 



El amor se asocia a emociones como el sentir respeto, valoración, aprecio, confianza; el deseo de apoyar, colaborar, servir…. 


Nos han hecho creer que debemos procurar amor y luchar o combatir el miedo, pero la lucha solo provoca que el miedo este más presente. Esa fue mi experiencia durante muchos años, hasta que comprendí que aquello que resistimos persiste.

Cuando luchamos contra el miedo, lo negamos, o lo ignoramos, él se impregna en cada célula de nuestro cuerpo y termina afectando nuestro sistema natural de sanarnos e inevitablemente enfermamos.

No se trata de que sea el amor la emoción válida, a veces están presentes las dos. Lo que se vuelve esencial es estar en conciencia de ello, poderlo ver, observarlo, reconocerlo y aceptarlo.

Hay una experiencia personal que deseo compartir por lo reveladora que fue para mí. Por muchos años trabajé muy duro por sacarme los miedos, y al final ellos siempre estaban presente. En una oportunidad tuve una secuencia de sueños que terminó cuando fui capaz de amar mis miedos.



Durante tres sueños fui perseguida por presencias oscuras y malignas que no podía ver, solo sentir. Eran fuertes, me daban mucho miedo, las sentía como grandes tentáculos que me querían atrapar.


En cada sueño valerosamente luché contra esas presencias y terminé vencedora. Pero solo para darme cuenta que en el siguiente sueño se hacían más fuertes. En mi cuarto sueño, libré la batalla más dura, pero las presencias no se rendían,…de pronto supe que esas presencias -que solo podía sentir-, eran mis propios miedos, los mismos con los que había luchado por tanto tiempo,… recordé que el amor es la fuerza más grande que existe, y recordé también que mis miedos estaban ahí para ser amados por mí, para ser reconocidos y aceptados. 

Eso fue lo que hice en el sueño, comencé a reconocer esas presencias, comencé a decirles que las acogía, que las amaba. Fue un proceso que duró un buen tiempo. …Cuando pude sentir amor por ellas, dejaron de atacarme, me soltaron, se relajaron y fluyeron… No volví a tener más sueños como éste. Los miedos aun me visitan pero ahora en lugar de luchar contra ellos, los observo, los acojo, y camino a través de ellos, o más bien ellos pasan a través mío y así se transforman.


Cuando el miedo se haga presente en tu vida o en tus relaciones mediante la rabia, la culpa, la tristeza, o el no saber qué hacer, no lo ignores, no lo rechaces, él está ahí para ser aceptado y amado,…eso es lo que el amor hace; ama, es bondadoso y acepta lo que parece inaceptable.

Cuando tú eres el amor, permites que el miedo se exprese y al permitir su expresión la emoción del miedo con cualquiera de sus caras pasa, fluye, se libera y se transforma.


Cuando el amor está presente en ti amando lo que eres con tus luces y oscuridades, entonces el amor puede estar presente en todo,… en tu tus relaciones, el tus proyectos, en tus negocios, en toda tu vida.

Después de escribir este artículo la sincronía me hizo un guiño, vi un vídeo de Neale Donald Walsch hablando sobre el miedo, disfrútalo aquí.


María Victoria.

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lunes, 7 de septiembre de 2015

Volver todo a mi favor



La vida es un contante fluir de contrastes …unas veces reímos y estamos felices, otras veces lloramos y estamos tristes; a veces las cosas salen como esperamos, otras no.

Lo cierto es que en cualquier momento cualquier cosa puede pasar. Y abrirnos a esta certeza es abrazar y aceptar lo que es como es en lugar de resistirnos a ello. Lo desconocido, los cambios, las fluctuaciones, los altibajos y lo inesperado, forman parte de la vida. Los contrastes nos ayudan a saber lo que queremos.

Es nuestra manera de percibir la que determina lo percibido, en otras palabras, según como miramos algo, así es. Si consideramos que alguien nos ha dañado, nos vemos como víctima. Si creemos que somos malos, nos vemos como tal. Si nos vemos como un co-creador y un co-participe de nuestras experiencias, eso es lo que somos. Si percibimos cada acontecimiento de nuestra vida como un regalo, veremos bendiciones. Si por el contrario consideramos los acontecimientos como tragedias, estaremos invadidos por el dolor y la tristeza.  

Estar dispuestos a integrar todo lo que nos sucede incluyendo lo no esperado es volverlo a favor nuestro. Cuando así lo hacemos, lo experimentado es una bella oportunidad para descubrir, comprender, aprender, desaprender, perdonar, amar y/o crecer. De lo contrario estaremos en pelea y anclados a experiencias que no queremos. 

Lo que resistimos persiste, lo que agradecemos nos eleva. Cuando agradecemos las experiencias y confiamos que el resultado obtenido es para nuestro máximo bienestar, avanzamos a nuestro siguiente nivel, porque de hecho cada acontecimiento que nos pasa es lo perfecto para movernos hacia un nivel más elevado de ser. 

Sin importar cuanto planees o cuán seguro estés de algo, te animo a darle la bienvenida a todo lo que te suceda y a reconocer que si sucede, cumple con un profundo propósito, -aunque en un principio no lo comprendas-. De esta manera cada experiencia la vuelves a tu favor y a favor de aquellos involucrados.  Nada sucede sin darte la oportunidad de producir un beneficio para ti.

Mis
mejores deseos,

María Victoria 

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jueves, 3 de septiembre de 2015

No te ates


¿Qué hace falta para despertarse? No hace falta esfuerzo ni juventud ni discurrir mucho. Sólo hace falta una cosa, la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia.
El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista, no piensa; el que piensa como musulmán, no piensa y el que piensa como católico, tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideología. Tú eres un esclavo en tanto y en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideología. Vives dormido y pensado por una idea. El profeta no se deja llevar por ninguna ideología, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero, que se atreve a elevarse por encima de los esquemas, abriendo camino.
La Buena nueva fue rechazada porque no querían la liberación personal, sino un caudillo que los guiase. Tememos el riesgo de volar por nosotros mismos. Tenemos miedo a la libertad, a la soledad, y preferimos ser esclavos de unos esquemas. Nos atamos voluntariamente, llenándonos de pesadas cadenas, y luego nos quejamos de no ser libres. ¿Quién te tiene que liberar si ni tú mismo eres consciente de tus cadenas?
Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificación es el amor. ¿Qué amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor adulterado y raquítico que sólo abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos a nosotros mismos en libertad. Entonces, ¿cómo vamos a saber amar a los demás, aunque sean nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la cárcel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.
Lo peor y más peligroso del que duerme es creer que está despierto y confundir sus sueños con la realidad.
Tomado del libro “Autoliberación interior” de Tony de Mello

Cuando uno se dispone a asumir su propia vida, lo primero que surge son retos y desafíos relacionados con amarse y aceptarse uno exactamente como es y elegir ser libre para ser y hacer lo que uno quiere.

Nos educaron para pensar primero en los demás como un valor de alta estima, tanto que cuando alguien elige pensar primero en sí mismo es severamente criticado. En ocasiones somos nosotros quienes censuramos a quienes amamos creyendo que ellos deben hacer por nosotros y nuestro bienestar, antes que por ellos. 

Las dinámicas de atarnos y de depender o controlar nace de la sensación de estar incompletos y del deseo de completarnos en algo o en alguien, -pero esto nunca funciona-, por el contrario termina generando frustración, ansiedad, tensión, desgaste, e incluso puede llegar a producir una profunda herida que dura hasta el día que cada cual elige despertar y completarse en su propio ser. En ese momento se sueltan las ataduras, se pasa del sufrimiento al auto descubrimiento, y comienza la expansión en gozo.


Deseo que te ames y aceptes exactamente como eres, y que en libertad elijas ser y hacer lo que quieras.

María Victoria 

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Todo lo llevas dentro de ti




Había una vez un anciano que pasaba los días sentado junto a un pozo a la entrada del pueblo.

Un día, un joven se le acercó y le preguntó:
- Yo nunca he venido por estos lugares... ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?

El anciano le respondió con otra pregunta:

- ¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de la que vienes?

- Egoístas y malvados. Por eso me he sentido contento de haber salido de allá.

- Así son los habitantes de esta ciudad, le respondió el anciano.

Un poco después, otro joven se acercó al anciano y le hizo la misma pregunta:

- Estoy llegando a este lugar. ¿Cómo son los habitantes de esta ciudad?

El anciano, de nuevo, le contestó con la misma pregunta:

- ¿Cómo eran los habitantes de la ciudad de dónde vienes?


- Eran buenos, generosos, hospitalarios, honestos y trabajadores. Tenía tantos amigos que me ha costado mucho separarme de ellos.

- También los habitantes de esta ciudad son así, respondió el anciano.


Un hombre que había llevado a sus animales a tomar agua al pozo y que había escuchado la conversación, en cuanto el joven se alejó le dijo al anciano:

- ¿Cómo puedes dar dos respuestas completamente diferentes a la misma pregunta hecha por dos personas?

- Mira, le respondió, cada uno lleva el universo en su corazón. Quién no ha encontrado nada bueno en su pasado, tampoco lo encontrará aquí. En cambio, aquel que tenía amigos en su ciudad encontrará también aquí amigos leales y fieles porque las personas son lo que encuentran en sí mismas. Encuentran siempre lo que esperan encontrar.



Todo lo que necesitas lo llevas dentro de ti. Simplemente déjalo salir.

Feliz día
María Victoria

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